Una performer mira a su clientela a través de una pantalla. El público, se sabe cliente a través de ella. Los espectadores pueden elegir ser voyeurs o consumidores de la experiencia que se propone. Un dispositivo generado para complacer deseos desde una vincularidad tímida: un chat. Pero el dispositivo es intervenido de repente, cuando el deseo de la propia performer irrumpe.

Gemidos de un cuerpo sin órganos, es una maquinaria escénica que se desarrolla a través de la mirada del público. A través de sus deseos y sus peticiones. Cuestionando las distancias entre la intimidad y la espectacularidad y las maneras de mirar que tenemos como público. ¿Miras con los mismos ojos una película porno o una pieza escénica? ¿En que se diferencia tu forma de mirar?

Una propuesta escénica en la que seducción y monstruosidad se encuentran. El cuerpo de la performer acabará convirtiéndose en campo de dominio colectivo, en un conjunto desorganizado de fibras, tendones y órganos. Un cuerpo desorganizado, un cuerpo sin órganos.

Ficha:
Dramaturgia e interpretación: Amaiur Macias
Dirección coreográfica: Sasha M. Arratibel
Visuales: Petra Muguruza
Espacio Sonoro: Aran Canino
Diseño de iluminación: Max S. Mancebo
Acompañamiento artístico: Koldo Arostegi y Olfa Sendesni

Redes:
@ama.iurr